Tengo que preguntaros capazer@s tras leer en 20minutos la siguiente noticia.
¿Os da grima el asunto?¿Seriais capaces de probar este queso?
A Daniel Angerer le gusta decir en su blog que es un fan de la utilización de productos naturales para elaborar sus recetas. Y tanto. Este chef, copropietario junto a su mujer, Lori Mason, del Klee Brasserie en Manhattan, ha elaborado un queso con la leche que le sobra a su mujer tras amamantar a su bebé, Arabella Caroline.
Daniel cuenta en su blog que se le ocurrió la idea después de ver el excedente de leche materna que acumulaba en la nevera. Al principio tuvo ciertos escrúpulos en utilizar leche humana, pero tras el visto bueno de su mujer, y tras comprobar que su hija no quedaba desabastecida, se decidió a experimentar.
Los que logran vencer los remilgos, dicen que este queso es más dulzón y gelatinoso que el queso tradicional. Aunque otra de sus características más destacadas es que para su elaboración hay que utilizar mayor cantidad de cuajo, dada las características proteínicas específicas de la leche humana.
En 1992, los Juegos Olímpicos de verano se celebraron en Barcelona, España. Uno de los corredores de la carrera de 400 metros planos era un atleta inglés llamado Derek Redmond. Había entrenado durante años para competir en las Olimpíadas.
Pero mientras corría a toda velocidad bajo un calor moderado, de repente se lastimó el tendón de la corva y se desplomó a la pista con mucho dolor. Decidido a seguir, Derek logró ponerse de pie. Iba cojeando hacia la meta cuando su padre descendió por la pared y saltó a la pista.
Antes de que nadie pudiera detenerlo, Jim Redmond llegó a donde estaba su hijo. El joven corredor se apoyó sobre el hombro de su padre al tiempo que se tambaleaba para terminar la carrera.Toda la multitud se puso de pie y vitoreó a los dos hombres. Cuando cruzaron la meta, fue como si el corredor, su padre y los espectadores lo hubieran logrado juntos.
Así es tu vida, como una carrera. Perseverará hasta el fin siguiendo el ejemplo de aquellos que han ido antes que tu.
La vergonzosa diferencia entre las respuestas a una oferta de trabajo entre un hombre y una mujer.
Me sorprende que si hemos evolucionado tanto, sigan pasando cosas como esta.