Porque no mucha gente sabe donde vive, ni de los límites de su barrio, aquí va un plano del Barrio Jesús de Zaragoza, ya que mucha gente piensa que vive en otro barrio y no es así, si no que es de nuestro barrio!!
El barrio que me vio nacer y el barrio en el que me crié, y de ello estoy orgullosa
Como todos los años, desde Capazos.com nos gustaría hacer un recopilatorio de los conciertos de los Pilares de Zaragoza 2011.
Buscando por internet, no hay cantidad de conciertos confirmados, por lo que os animo a todos a que si sabéis alguno, lo dejéis en un comentario y entre todos podamos hacer una lista con todos los conciertos, incluso los de interpeñas.
Poco a poco se va conformado el cartel de actuaciones musicales para el Pilar 2011. Del 8 al 16 de octubre Zaragoza celebra sus fiestas y no pueden faltar los conciertos de los grupos y cantantes de gira con sus nuevas propuestas.
Sergio Dalma volverá a Zaragoza para actuar en la carpa de Interpeñas el día 8 de octubre, el día del pregón. El cantante volverá con su ‘Vía Dalma’, tras su concierto el pasado mes de mayo. Sus versiones de los clásicos italianos y sus canciones de siempre serán una de las primeras actuacines de las fiestas del Pilar.
Mónica Naranjo regresa de la mano de su gira Madame Noir. Un piano será el único acompñante de la cantante de Figueras el próximo 14 de octubre en la Sala Mozart del auditorio zaragozano. Su voz es la principal protagonista en un espectáculo íntimo y personal que comenzó a girar en Madrid el pasado mes.
Dos grupos, Taxi y Fangoria serán los encargados de llenar de música el escenario de Cadena 100 el último día de las fiestas, el 16 de octubre. Alaska y Nacho Canut recuerdan sus míticos temas con ‘El paso trascendental del vodevil a la astracanada. Antología de canciones de ayer y de hoy’. Comparten concierto con los gibraltareños Taxi, que llegan con su último disco ‘Aquí y ahora’.
La Oreja de Van Gogh comenzará la gira presentación de su nuevo disco el 14 de octubre en Zaragoza, un trabajo que presentarán el próximo 13 de septiembre. Los donostiarras ya han estrenado su primer single ‘La niña que llora en tus fiestas’, un tema que mezcla el pop con sonidos electrónicos.
Estos nombres se suman a las 4 actuaciones de Amaral en el Palacio de Congresos de la Expo. El dúo zaragozano presentará ‘Hacia lo salvaje’ los días 6, 7, 8 y 9 de octubre, aunque solo quedan entradas para este último, tickets que están a la venta en cajeros CAI, por internet o por teléfono.
Os dejo una historia que me ha dejado sobrecogida, impresionada, indignada y sintiendo vergüenza agena.
Vuelvo en el metro camino a casa. Hace diez minutos estaba en la calle Atocha tirado en el suelo recibiendo porrazos, puñetazos y patadas por parte de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. ¿Por insultar? ¿Por provocar? ¿Por arrojar objetos? Pues no. Solo por fotografiar una agresión policial a una chica que cometió el delito de pasar por allí y no llevar mochila del JMJ.
Tras la carga policial en la Calle Carretas, hubo una aparente calma. Vi a un grupo de 15 integrantes de las FCSE dirigirse por la calle Atocha en dirección a la parada de metro de Antón Martín. Un grupo de personas entre las que había peregrinos e integrantes de la concentración laica de Sol bajaba por la acera contraria. Decidí seguir la “expedición”. De entre el grupo se oyeron algunos insultos dirigidos a los policías. De repente, la policía cortó la calle. Interrumpieron el tráfico y crearon una barrera que impedía el paso. Iba a la altura de ellos y tras identificarme como fotógrafo me ordenaron situarme detrás de ellos.
Comenzaron a filtrar a la gente que podía pasar en función de la mochila que llevaban. La primera chica que no llevaba mochila de la JMJ fue inmediatamente identificada como la que les había insultado. Había más gente, pero él (en todo momento fue la persona que estaba al mando quién llevó la voz y mano cantante en las palizas) necesitaba su dosis de ostias. Primero fue un tortazo, después un porrazo tras otro. En ese momento comencé a hacer fotos, 2 exactamente. El flash me delató, y dirigió todas sus energías hacia mí. “La cámara, dame la puta cámara” fue lo que escuché inmediatamente antes del primer porrazo.
Los otros dos chicos agredidos y junto a ellos nuestro amigo común
No entendía nada. Solo estaba haciendo fotos y más cuando previamente me había identificado como fotógrafo y me habían indicado el lugar en el que podía estar, que en ningún momento abandoné. Solo acertaba a preguntar “¿Por qué?” y proteger la cámara. En ese momento recibí varias patadas y puñetazos, culminados por otra ronda de porrazos. “La cámara, que me des la puta cámara te he dicho”.
Ví que tenía mucho que perder. Estaba solo y sin testigos (o eso creía yo), usando mi propio equipo. No creía que las fotos que había hecho compensaran poner en riesgo la cámara y los objetivos. En ese momento comencé a decirle que le daba la cámara pero que pararan. Parece que estas palabras calmaron su ira hacia mí y volvió a dirigirse a la chica. Un compañero suyo comenzó a gritarme que me fuera, me levanté e intenté salir corriendo. Iba con la cabeza agachada y topé con otro policía. Me ordenó quedarme en el suelo y le dije lo que me acababa de decir su colega.
Pero vino lo peor. Un porrazo en la nuca que me paralizó por completo durante unos segundos. De pronto dejé de sentir que tenía un cuerpo y me desplomé. Caí al suelo de una pieza. Ahí supe qué es el miedo. No sentía mi cuerpo, daba órdenes a mis brazos para sujetar la cámara pero eran inútiles. Desde el suelo seguía viendo como me miraba un policía. Se me nubló la vista y perdí la conciencia durante un par de segundos. Cuando la recobré, el jefe había ordenado retirada. El policía que me miraba se estaba yendo cuando vió un objeto en el suelo “¿De quién es esta funda?”. “Mía” conseguí decir, a lo que el respondió tirándomela a la cara. Supongo que después de como me habían tratado, agacharse y dejarla al lado de quién habían estado apaleando era demasiado…
Y ahí me dejaron. Tirado en el suelo después de la paliza por hacer dos fotografías. Rápidamente se acercaron dos hombres. Me ayudaron a incorporarme y me preguntaban como estaba. Yo solo pensaba en salir de allí, era lo primero. No me sentía seguro en la calle, en nuestra calle. Temía que volvieran y sabía que esta vez sería peor. Comenzaron a calmarme asegurándome que ya se habían ido, pero en mi estado era incapaz de creerles. Pero lo consiguieron. Nos refugiamos en una calleja, donde poco a poco comenzamos a hablar tranquilamente. Uno de ellos me dijo que había estado grabando todo el tiempo. Afortunadamente no lo vieron, sufre problemas de espalda y si lo hubieran visto habría recibido lo mismo que yo pero las consecuencias habrían sido mucho más graves.
Gracias a ellos volví a pensar friamente. Me acordé de la chica a la que habían abofeteado y en el chico que intentaba protegerla. Recordé toda la escena y cómo había sucedido. No era capaz de comprender lo que había pasado, creía que en un estado “moderno” como el nuestro no pasaban estas cosas. Que no se apaleaba a la prensa por hacer fotografías. Que no se dejaba a su suerte a una persona en la calle tras haberle propinado un porrazo en la nuca que hizo que se desplomara. Creía…Ingenuo.
Ahora te hablo a tí, señor policía con agentes a su cargo y con la mano ligerita. Has intentado callarme, evitar que hiciera el trabajo que amo, el que me permite denunciar abusos como los tuyos. Has intentado coartar mi libertad de expresión. Has intentado que borrara las fotografías que probaban tu brutalidad. Has intentado quitarme mi herramienta de trabajo a base de porrazos. A pesar de todas estas ilegalidades manifiestas, ¿sabes qué, amigo de las FCSE?. No te guardo rencor más allá del dolor físico. Solo lo has intentado, no lo has conseguido ni lo conseguirás. Al revés, me has dado alas. Alas para confirmar que es esto lo que he querido hacer durante toda mi vida. Alas que me permitirán seguir denunciando injusticias como las que perpretas bajo tu placa…ah, no que no tenías. Ha sido la primera paliza que recibo por informar y me temo que no será la última. Creeme cuando te digo que la olvidaré. Me has bautizado, y en esta confesión no apostata ni Dios.
PD: Todo este relato puede ser corroborado por un video (que subiré en cuanto me lo ceda su autor), relatos de testigos y marcas en mi cuerpo.
PD2: Infinitas gracias a Carlos y al otro hombre (lo siento pero no recuerdo tu nombre…) por ayudarme, por cuidar de mí cuando lo necesitaba. Gracias.
Hace poco descubrí el videoblog de esta chica “Yellow Mellow” a parte de ser graciosa, toca y canta genial. Desde el primer día que la vi, tengo que decir, que ya tiene una seguidora
Hoy vengo hablaros de la nueva iniciativa de La primitiva, intentando crear la canción del verano con todos nuestros deseos.
Porque seguro que todos lo hemos hecho, imaginar ¿qué harías con X millones de Euros? Ahora es cuando todos imaginamos de más y pensamos en comprarnos una casa, un coche, dar la vuelta al mundo por los lugares que siempre has deseado viajar, hacer regalos que no te puedes permitir y facilitar la vida mucho más a los de tu alrededor.
Así los publicistas de Loterias del Estado, han creado una propuesta, en la que a través de su web tu pide que no te lo gastas puedes elegir tus 6 números de la primitiva y aparecerá tu canción, hay muchas canciones grabadas en distintos lugares de España como la estación de Chamartín de Madrid, el hospital Viamed, en la granja Mendi Bailara de Zizurkil (San Sebastián), en el mercado de la calle Feria de Sevilla y en distintos bares y tintorerías.
Es curioso ver que según lo que eliges te salen distintas canciones (existen 19.683 combinaciones, ¿cual será la tuya?), además a través de la web también puedes realizar tu apuesta con los 6 números que has probado para la canción.
Yo lo he probado y la verdad es que es curioso ver tu vídeo personalizado, además te da la opción de descargarlo o compartirlo en las redes sociales como Facebook, Twitter. A mi me parece una canción bastante pegadiza y que además tiene unos puntazos muy graciosos como “montar una noria en el centro de Soria o Comprar cien mil chupa-chups”
Os dejo el vídeo con la recopilación de todos los vídeos grabados en distintos lugares de España.
Tened cuidado por que la canción es bastante pegadiza
Nos hemos aplicado en curar enfermedades. Disponíamos de cuatro medios: fármacos, genes, alimentos y medidas preventivas. La sanidad en los Estados Unidos –para elegir el país donde el resto del mundo está convencido de que podría gastar mucho más– absorbe más de dos trillones de dólares. Solo una parte ínfima de esta cantidad se dedica a prevención o dietética; casi todo el gasto se destina a curar enfermedades, de manera que, en lugar de hablar de un sistema de salud, allí y aquí, sería más correcto hablar de un sistema para curar enfermedades.
Básicamente, utilizamos los fármacos. Los pacientes los ingieren sin parar, sin saber la mayoría de las veces lo que toman. La ingesta de fármacos, obviamente, tiene muchos inconvenientes: no se sabe cuándo surtirán efecto; a unas personas les van muy bien y a otras les van muy mal o no les hacen efecto; aparte del problema de los efectos secundarios, que nunca se pueden saber con absoluta certeza. Por último, el periodo entre el inicio de la investigación del remedio adecuado y su administración al paciente supera los diez años, lo que, por sí solo, encarece sobremanera el producto.
La irrupción progresiva del cuidado psicológico de la gente nos revela ahora que puede ser mucho más beneficiosa para ello la compañía de un amigo que un fármaco. No hemos desarrollado suficientemente los beneficios implícitos de las relaciones humanas. Ya no digamos en la gestión emocional de la tristeza o la soledad. Ahora estamos descubriendo que un poco de tristeza ayuda a permanecer en estado de alerta frente a contratiempos inesperados. No demasiada, pero sí un poco. En cuanto a la soledad, siempre la habíamos tratado como un añadido de la depresión; resulta que es falso y que la soledad por sí sola tiene sustantividad propia y requiere un trato diferenciado.
Contra según qué dolencias, puede ser más beneficioso un amigo que un fármaco (imagen: usuario callielilyyy de Flickr).
Pocas veces se había depositado tanta confianza en los méritos del conocimiento genético y, más tarde, de la conocida como terapia génica. Cuando a mediados de los años 50 se descubrió la estructura del ADN, los científicos responsables lo denominaron el “secreto de la vida”. Han transcurrido 60 años desde entonces y es cierto que ahora lo seguimos llamando algo parecido, “lenguaje de la vida”, y que, gracias a la terapia génica, visualizamos un mundo nuevo; pero ya no nos lo creemos como antes.
Es cierto que sería absurdo no alegrarse del cambio trascendental que supone haber superado una situación en la que se consideraba que teníamos buena salud, hasta que surgían síntomas o indicios de una enfermedad. Antes se ignoraba al cuerpo humano hasta el día en que algo dejaba de funcionar. Hoy en día, en cambio, sabemos que todo el mundo nace con huellas genéticas diferenciadas.
Ningún cuerpo humano es perfecto y por ello puede ser útil investigar nuestra doble hélice en busca de la salud. El análisis detallado del genoma constituirá el método más expeditivo para calibrar por dónde aflorarán las amenazas a la salud; ahora bien, seguimos estando muy lejos de ello y los pacientes afectados por lesiones cardiovasculares, cáncer, diabetes o fibrosis quística siguen esperando.
Hace más de diez años, uno de los investigadores más prestigiosos del mundo –especializado en nutrición– me recordó en Boston (Massachusetts, Estados Unidos) que el cuidado de la dieta –unido al ejercicio físico– era la vía más directa para garantizar una buena salud.
Es una cuestión de educación si se exceptúan los contados casos en los que los genes son los responsables de la obesidad. La buena nueva consiste en comprobar el contagio paulatino de la práctica del ejercicio físico y de correr en nuestras ciudades y playas al hábito de una dieta saludable. Son dos puntales de las políticas de prevención en las que hasta ahora no gastábamos nada o casi nada.