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BERTO ROMERO – Monólogo zombi en TNT

Genial @berto_romero ¡comos siempre!

David Guapo en El Club de la Comedia

Berto Romero en El Club de la Comedia

El cole, según Quique San Francisco

El otro día tuve que ir a recoger a mi sobrino al colegio. Y me quedé alucinado. ¿Se han fijado en cómo salen los niños de la escuela? Es algo espeluznante. Salen despavoridos, corriendo en cualquier dirección, como endemoniados, empujándose y gritando… como huyendo de algo, que piensas: ¿qué les harán ahí dentro?
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> Yo recuerdo que de pequeño no salía del colegio de esa forma tan violenta. Francamente, yo la mayoría de las veces… ni entraba. A mí me decían:
> – Enriquito: si quieres ser un hombre de provecho, vas a tener que estudiar un poco más.
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> Y yo les decía:
> – Vale, pero si no quiero serlo, ¿puedo seguir como hasta ahora? Pero a ellos les da igual, te cargan con un mochilón… ¡así de grande!, y te dicen que todo eso te lo tienes que meter en la cabeza… ¡Pero qué empeño en meterme cosas en la cabeza! ¿No se dan cuenta de que no cabe? Además, en el colegio se aprenden muchas cosas inútiles.
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> Por ejemplo: ¿para qué se tiran tres meses enseñándote a diseccionar una rana?… Coño, ¡que te enseñen a pelar una gamba!
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> ¿Y las matemáticas? Para empezar, te enseñan los conjuntos: estaban los conjuntos conjuntos y los conjuntos disjuntos. Muy bien, me ha sido muy útil en mi vida saber esto.
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> Ahora, el que cambió mi vida fue el conjunto vacío: le enseñaba las notas a mi madre y ella me decía :
> – Enriquito, ¿y este cero en matemáticas…?
> – Mamá, no seas antigua, esto no es un cero, es un conjunto vacío.
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> Luego te enseñan a sumar, restar, multiplicar, dividir.. Y dices: ‘Ahora me enseñarán a pedir un crédito en el banco…’ Pero no. Lo que te enseñan es la raíz cuadrada… ¡Ay, amigos! ¡Qué gran tema la raíz cuadrada! ¡Lo bien que me ha venido a mí saber calcular la raíz cuadrada…! Sin ir más lejos la he usado… nunca. Francamente, ¿a ustedes no les parece que ha llegado el momento de plantear este asunto al Gobierno? La raíz cuadrada tendría que ser voluntaria, como la mili.
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> Y luego llegaba el profesor y decía:
> – Chicos, os voy a poner unos problemas.
> Pues… cojonudo: Llevo una mochila de ocho kilos, me llaman Carabesugo, me roban el bocadillo… ¡Y encima viene este tío a ponerme más problemas! Y dictaba:
> – Si Pedrito tiene seis manzanas, viene su hermana y le quita dos, viene su primo y le quita otras dos y luego el perro se come una… ¿Cuántas manzanas tiene Pedrito? Pues no lo sé, pero, francamente, si quiere mi opinión… Pedrito es gilipollas.
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> Otra cosa que te enseñaban era el latín y el griego, las lenguas muertas… ¿A ustedes les parece bien que les enseñen lenguas muertas a los niños? ¡Con razón por la noche no pueden dormir!
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> ¿Y la sinalefa? ¡Eso tiene que ser una guarrada! Yo me negué a estudiarla…
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> Y hablando de cochinadas: también te enseñaban los gases nobles… Mire usted, a mí me parece muy bien que los nobles se tiren sus gases como todo el mundo, ¿pero es necesario estudiarlos?
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> La clase de música… Muy bien, en casa no te dejan gritar ni jugar al balón en el pasillo, pero puedes soplar la flauta hasta que se te salgan los higadillos. Y tu madre ni mu… Total para aprender a tocar ‘Debajo un botón, ton, ton…’
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> Por no hablar de la clase de gimnasia… ¿De qué te va a servir en la vida saber dar una voltereta? ¿Y saltar el potro? ¿Se imaginan que en un debate entre Rajoy y Zapatero. Rajoy dijese: ‘Señor Zapatero, usted va a subir las pensiones y va a bajar la gasolina, pero, ¿sabe saltar el potro…? Déjese de demagogias… Salte el potro señor Zapatero, salte el potro’
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> La única vez que yo estuve atento en el colegio fue cuando explicaron la reproducción humana. Aunque tampoco me sirvió de mucho: primero te hablaban de un guisante… después de unas abejas que salían de su colmena y llevaban el polen por ahí.. Y luego te enseñaban unos dibujitos de una pareja en pelotas… Que yo pensaba: ¿Y aquí quién de los dos tiene el guisante…?’
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> Pero ahí no se acababa el follón, porque yo sabía que había una cosa que se metía en algún sitio… Y además estaba la cigüeña… Con lo que me fui a mi casa pensando que la reproducción humana consistía en que una cigüeña metía un guisante en una colmena y una abeja lo esparcía… Muy bien… Yo no quiero molestar, pero entonces. ¿Para qué me sirve a mí la polla?
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> En fin, amigos, que según lo que nos enseñaban en la escuela, un hombre de provecho es un tío que habla lenguas muertas, come guisantes, da volteretas y toca la flauta… ¡Coño, este tío es Kung Fu!

Monólogo sobre la amistad entre hombre y mujer

Hasta ahora pensaba que la peor frase que te puede decir una tía es:

“Tenemos que hablar…”

Pero no, la peor frase que te pueden decir es:

“Yo también te quiero… pero solo como amigo”

Eso significa que para ella tú eres el mas simpático del mundo, el que mejor la escucha, el mas enrollado… Pero que no va a salir contigo.

Va a salir con un impresentable que sólo quiere acostarse con ella.

Eso sí, cuando el otro le haga una putada, te llamará a ti para pedirte consejo.

Es como si vas a buscar trabajo y te dicen: “Señor Gutierrez, es usted la persona idónea para el puesto, el que mejor vitae tiene, el más preparado… Pero no le vamos a contratar. Vamos a coger a un incompetente. Eso sí, cuando la cague, ¿ Le podríamos llamar a usted para que nos saque del lío ?”

Me pregunto, ¿qué he hecho mal?. Hemos ido al cine, nos hemos reído, hemos pasado horas tomando café… ¿A partir de qué café nos hicimos amigos?, ¿del quinto?, ¿del sexto?… Joder, eso se avisa. ¡Uno menos, y ahora me estaría acostando con ella!

Para ellas un amigo se rige por las mismas normas que un Tampax:

Puedes ir a la piscina con él, montar a caballo, bailar… Lo único que no puedes hacer con él es tener relaciones sexuales.

Es que si lo piensas… si para una tía considerarte “su amigo” consiste en arruinar tu vida sexual, ¿Qué hará con sus enemigos?, a mi me parece muy bien que seamos amigos, lo que no entiendo es por qué no podemos “follar como amigos”.

Yo creo que la amistad entre hombre y mujeres no existe, porque si existiera, se sabría.

Lo que ocurre es que cuando ella te dice que te quiere sólo como amigo, para ella significa eso y punto. Pero para ti no. Para ti significa que si una noche estáis en la playa, ella se emborracha, hay luna llena, se han alineado los planetas y un meteorito amenaza la Tierra… ¡A lo mejor consigues enrollarte con ella!

Por eso tragas, porque nunca pierdes la esperanza. ¿Qué se lía con Oscar?, pues ya romperá… cuando lo hace, tú atacas con la técnica de “consolador”: “No llores, el Oscar ese es un chulo. Tú te mereces algo mejor, un tío que te comprenda, un tío que sepa estar ahí cuando lo necesitas… que sea bajito, que sea castaño, que no sea muy guapo, que se llame Javier… como yo”.

Al menos, siendo amigo puedes meter cizaña para eliminar competencia.

Es la técnica del “gusano miserable”. Cuando ella te dice:

* Ay, que majo es Paco, ¿verdad?
* ¿Paco? Es muy majo, sí… un poco bizco.
* No es bizco, lo que pasa es que tiene una mirada muy tierna.
* Sí, en eso tienes razón, me fijé el otro día, cuando miraba a Marta.
* No la miraba a ella, me miraba a mí.
* ¿Ves como es bizco?

El colmo es que las tías consideran que tienen una relación “superespecial” con un tío cuando pueden dormir con él en la misma cama y que no pase nada.

Pero bueno, ¿lo “superespecial” no sería que sí pasara algo?

Un día después de una fiesta, te quedas ayudándola a recoger, como haces siempre, y cuando acabáis, ella dice:

* Huy, es muy tarde, ¿por qué no te quedas a dormir?
* ¿Y donde duermo?
* Pues en mi cama.

A ti te tiemblan las piernas: “¡Ésta es mi noche, se han alineado los planetas!”.

Al rato te das cuenta de que no son precisamente los planetas los que se han alineado, porque ella, como sois amigos, con toda la confianza, se que queda en camiseta y bragas, y tú, visto lo visto piensas: “Me voy a tener que quedar en calzoncillos… con la alineación de planetas que llevo encima”.

Así es que te metes en la cama de un brinco y doblas las rodillas para disimular. Ella se mete, te pega el culo y te dice: “Hasta mañana”.

¡Y se duerme! “Pero bueno, ¿cómo se ha podido dormir tan pronto? ¿Pero esta tía no reza ni nada?”.

¡Estas acostado con la tía que te gusta!. Al principio no te atreves a moverte, para no tocar nada. Sabes que si en ese momento hicieran un concurso, nadie podría ganarte: eres el tío mas caliente del mundo.

¡Y que larga se te hace la noche!. Te vienen a la cabeza un montón de preguntas:

“¿Tocar una teta con el hombro será de mal amigo? ¿Y si es la teta la que me toca a mí?”.

Pero después de muchas horas ya sólo te haces una pregunta:

“¿Seré realmente gilipollas?”

No puedes creer que estéis en la misma cama y no vaya a pasar nada.

Confías en que en cualquier momento se dé la vuelta y te diga: “Venga tonto, que ya has sufrido bastante, ¡hazme tuya!”. Pero no. A las tías nunca les parece que hayas sufrido bastante. Y mira que sufres…

Porque tienes toda la sangre del cuerpo acumulada en el mismo sitio. Se han dado casos de hombres que han llegado a reventar.

Pero ahí no termina tu humillación. A las siete de la mañana suena el timbre de la puerta:

* ¡Ay, es Oscar!
* ¿Oscar? ¿Pero no le habías dejado?
* Ya te contaré, que ahora tengo prisa. Se me olvidó decirte que iba a traer su perro, porque como nos vamos a Baqueira, yo le dije que el perro mejor que contigo no iba a estar con nadie.

Y para colmo cuando entra Oscar te dice:

* ¿Eres tu su amigo?. Tienes mala cara, ¿has dormido bien?

Así que al final te quedas con el perro, que ése sí que es el mejor amigo del hombre.