Las tontadicas del Chaime – “Dame la pasta”

No podía dejar de compartir con vosotros este video, me ha entrado la risa tonta cuando lo he visto…jejeje

Os dejo con las tontadicas de Chaime :D

Las muletillas…

Monólogo del Club de la Comedia por Manel Fuentes

Buenas noches. ¿Qué tal están? ¿Se imaginan que cada uno de ustedes subiese aquí ahora mismo y me contase realmente “que tal está”?… “¿Pues yo acojonao con la hipoteca” “Pues yo estoy fatal de las cervicales y tengo que ver la tele con un espejo” “Pues yo muy bien, pero mi marido cada día está más tonto”… Sería terrible. Pero ustedes saben que yo no les digo “qué tal están” para que me lo cuenten… es una muletilla. Las personas no podemos vivir sin usar muletillas… Yo creo que es porque el cerebro es más lento que la lengua… O sea, que decimos algo así como “Voy a ponerme a hablar… para ver si mientras se me ocurre algo que decir”.

La primera muletilla que aprendemos es “mamá”. Y la utilizamos para todo: “Mamaaaaá leche” “Mamaaaá pipi” “Mamaaaá caca”. Llega un momento en que el que el niño ya sólo utiliza la coletilla… si te dice… “¡¡Mamá, mamá, mamá!!” … Eso es que se está cagando. Pero si dice… “Mamaaaá” ¡Eso es que ya… !

Y claro luego llegan al colegio y su muletilla principal es: “Que te cagas”. “Mi padre me ha comprado una Play-Station que te cagas” y también tienen otra que es “pos mi padre” … “Pos mi padre me ha comprado la Play-Station en la que salen todos los Pokemon”. “¡Pos mi padre es Pokemon y te va dar una paliza que te cagas!”

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Las feas no pueden ser azafatas

“¿Pero esto qué es lo que es?” jajaja
Alucino con los “nuevos canones de belleza”…¿Y luego pretenden que las niñas coman de una manera saludable si en casi todas las publicidades y eventos públicos importantes aparece gente así?

Allá va la ALUCINANTE noticia:

Las 337 azafatas que trabajarán en las ceremonias de entrega de medallas de los Juegos Olímpicos de Pekín no sólo han tenido que pasar por un completo entrenamiento sino cumplir también unos estrictos criterios de belleza.Una buena formación académica y ser estudiante universitaria no es suficiente para ser seleccionada.

Esta es la imagen que desean los organizadores..

La organización quería potenciar la belleza de las azafatas y, para ello, enseñaron a las jóvenes una serie de trucos: sonreír mostrando apenas ocho dientes o no parpadear delante de los flashes de las cámaras, actitudes consideradas esenciales por los entrenadores.

Las jóvenes fueron entrenadas para ser bonitas por dentro y por fuera, para que puedan transmitir con simples movimientos el mensaje de belleza implícita y del temperamento clásico chino”, finalizó Wang.

Las candidatas recibieron cinco tipos de clases: ejercicios físicos, baile, buenas maneras, procedimientos ceremoniales y conocimientos olímpicos. Las chicas fueron elegidas por expertos de varias áreas, como modelos, profesores de gimnasia, periodistas, cantantes, bailadores y atletas.

¿Porqué tardamos tanto las mujeres en el baño?

Via mail (gracias Carmen) me ha llegado este monólogo, buenisimo a mi parecer, ya que me he estado riendo sola frente al ordenador:

El gran secreto de todas las mujeres respecto a los baños es que de
niña tu mamá te llevaba al baño, te enseñaba a limpiar la tabla del
inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel
cuidadosamente en el perímetro de la taza.

Finalmente te instruía: ‘Nunca, nunca te sientes en un baño publico’

Y luego te mostraba ‘la posición’ que consiste en balancearte sobre el
inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto
con la taza.

‘ La Posición’ es una de las primeras lecciones de vida de una niña,
súper importante y necesaria, nos ha de acompañar durante el resto de
nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos,’la posición’ es
dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de
reventar.

Cuando ‘tienes que ir’ a un baño público, te encuentras con una cola
de mujeres que te hace pensar que dentro está Brad Pitt. Así que pides
la vez y esperas paciente, sonriendo amablemente a las demás mujeres
que también están discretamente cruzando piernas y brazos. Es la
posición oficial de ‘me estoy meando’.

Finalmente te toca tu turno, pero siempre llega la típica mamá con ‘la
niña pequeña que no se puede aguantar más’ y aprovechan para saltarse
ambas la cola con todo el morro!. Entonces verificas cada cubículo por
debajo para ver si no hay piernas. Todos están ocupados. Finalmente
uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo.
Entras y te das cuenta que el picaporte no funciona (nunca funciona);
no importa…

Cuelgas tu bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho
(nunca hay gancho), inspeccionas la zona, el suelo esta lleno de
líquidos indefinidos y no te atreves a dejarlo ahí, así que te lo
cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin
contar que te desnuca la correa, porque el bolso está lleno de mierdas
que fuiste metiendo dentro – la mayoría de las cuales no usas, pero
que las tienes por si acaso – ..

Pero volviendo a la puerta… como no tenía picaporte, solo
tienes la opción de sostenerla con una mano, mientras que con la otra
de un tirón te bajas las bragas y tomas ‘la posición’… Alivio……
AAhhhhhh….por fin… Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar….
por que estás suspendida en el aire, con las piernas flexionadas, las
bragas cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido
haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 Kg. colgando de tu
cuello.

Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza
ni la cubriste con papel, interiormente crees que no pasaría nada pero
la voz de tu madre retumba en tu cabeza ‘jamás te sientes en un water
público!’, así que te quedas en ‘la posición’ con el tembleque de
piernas, entonces por un fallo de cálculo en las distancias una
salpicada finíiiiiisima del chorro te salpica en tu propio culo y que
¡¡¡te moja hasta las medias!!! Tienes suerte si no te mojas tus
propios zapatos, y es que adoptar ‘la posición’ requiere una gran
concentración.

Para alejar de tu mente esa desgracia, buscas el rollo de papel
higiénico peroooo, ¡joooooder…! el rollo esta vacío…! (siempre)
Entonces suplicas al cielo que entre los 5 Kg. de trastos que llevas
en el bolso haya un miserable kleenex, pero para buscar en tu bolso
tienes que soltar la puerta, dudas un momento, pero no hay más
remedio. y en cuanto sueltas la puerta, alguien la empuja y recibes un
portazo que tienes que frenar con un movimiento rápido y brusco, sin
miramientos o todo el mundo te vera semi sentada en el aire con la
bragas por la rodilla ¡¡NO!! Entonces gritas ¡¡¡O-CU-PA-DOOOO !!!’,
mientras continúas empujando la puerta con tu mano libre, das por
hecho que todas las que esperan en el exterior han oído tu mensaje y
ya puedes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de
nuevo, (en eso las mujeres nos respetamos mucho) y te dispones a
buscar tu kleenex sin agobios, te gustaría usar más de uno pero sabes
lo valiosos que son en casos similares y te apañas con uno por si
acaso.

En ese preciso instante se apaga la luz automática del baño, en un
cubículo tan reducido no puede ser tan difícil encontrar el
interruptor! das la luz de nuevo con la mano del kleenex por que la
otra sigue sujetando tus bragas, vas contando los segundos que te
quedan para salir de allí, sudando por que llevas el abrigo puesto ya
que no hay perchero, y es que, hay que ver el calor que hace en esos
sitios tan pequeños y en esa posición de fuerza en la que sigues, con
los gemelos a punto de estallar.

Sin contar el cabreo que llevas por el portazo, el desnuque con la
correa del bolso, el sudor que corre por tu frente, la salpicada del
chorro en las piernas y en las medias, que todavía están mojadas… el
recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima si te viera así;
porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público, porque
francamente, ‘tu no sabes qué clase de enfermedades podrías coger
ahí’.

Pero la debacle no termina… estás exhausta, cuando te pones de pie
ya no sientes las piernas, te recolocas la ropa rápidamente y tiras de
la cadena ¡sobretodo! Si no funciona preferirías no salir jamás de ese
baño ¡qué vergüenza! entonces sales al lavamanos. Todo esta lleno de
agua así que no puedes soltar el bolso ni un segundo, lo cuelgas al
hombro, no sabes cómo funciona el grifo con los sensores automáticos
así que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca, y consigues
jabón, te lavas en una posición de jorobado de Notredame para que no
se resbale el bolso desde tu hombro y acabe en la pica del baño bajo
el chorro automático, el secador de aire es un trasto inútil así que
acabas secándote las manos en tus pantalones, por que no piensas
gastar otro kleenex para eso! y sales pasando junto ala línea de
mujeres que aún están esperando con las piernas cruzadas y en estos
momentos eres incapaz de sonreír cortésmente, consciente de que has
pasado ahí una eternidad.

Tendrás suerte si no sales arrastrando un trozo de papel higiénico
pegado a tu zapato del largo del río Mississippi, o peor aún, con la
falda arremangada pillada por tus medias que te subiste a la velocidad
de la luz y enseñando el culo! Lo juro, a mi me pasó y no soy la
única, me consta!

. y sales.

En este momento ves a tu chico que ha entrado, usado y salido del baño
de hombres y que tuvo tiempo de sobra para leer Guerra y Paz mientras
te esperaba. ‘¿Por qué tardas tanto?’ te pregunta irritado.

‘ Había mucha cola’ te limitas a decir.

Y esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño, por
solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te
sujeta la puerta, otra te pasa el kleenex por debajo de la puerta y
así es mucho más sencillo y rápido ya que tú solo tienes que
concentrarte en mantener ‘la posición’. y la dignidad.

Esto esta dedicado a las mujeres de todas partes que han tenido que
usar un baño público.

“Escenas míticas de los Simpson” IV

Mamá se llevo las pilas….