Amelie…
Comparto con vosotr@s parte de mi vida, Amelie, mi perra
Comparto con vosotr@s parte de mi vida, Amelie, mi perra

Amelie ya ha participado en el concurso….
En kguau.com se realiza un sorteo de una manta para tu perr@, os dejo la descripción del concurso:
Gracias a las mantas The Pepas para perros, se inicia un sorteo para navidad. Hay que mandar una fotografía de tu perr@.
Participarán en el sorteo todas aquellas fotos recibidas de nuestras mascotas antes del 31 de diciembre. Las personas que ya han enviado la foto se les asignará un número.
Espero que los capazeros participeis
Gracias a Diana que me envia esta bonita historia

Buddy, una perra de raza pastor alemán, le salvó el pasado miércoles la vida a su dueño en Scottsdale (Arizona, EE UU), tras sufrir éste un ataque epiléptico. El perro, preparado para telefonear al servicio de emergencias 911, logró que los servicios de emergencia atendieran su llamada y pudieran auxiliar a su dueño.
El animal ya había auxiliado a su dueño de esta forma en dos ocasiones anteriores“No era la primera vez que Buddy le prestaba su ayuda a Joe Stalnaker cuando la necesitó”, señaló un oficial de la policía. En la grabación de la llamada que Buddy realizó se la escucha sollozando y ladrando después de que la persona que le cogió el teléfono preguntara una y otra vez si la persona que llamaba necesitaba ayuda.”Hola, este es el 911. Hola… ¿Me escucha? ¿Hay alguien ahí a quien usted le pueda pasar el teléfono?”.
La Policía envió una patrulla a la casa de Stalnaker y apenas tres minutos más tarde se escuchaba a Buddy ladrando fuertemente cuando los oficiales llegaron. Stalnaker pasó dos días en el hospital y se recuperó del ataque.Perros de auxilio
La Policía puntualizó tras el suceso que tiene por norma enviar una patrulla cada vez que alguien telefonea al 911, pero que la dirección de Stalnaker se encontraba en el sistema de Scottsdale con una nota de que su perro de auxilio era capaz de llamar al 911 cuando su dueño no podía hacerlo.
Stalnaker adoptó a Buddy, con apenas ocho semanas de vida, de la organización Paws with a Cause, que entrena a perros de auxilio, y lo enseñó a usar el teléfono si comenzaba a sentir los primeros síntomas de un ataque.
El animal ya había auxiliado a su dueño de esta forma en dos ocasiones anteriores.
No podía dejar de hablaros de mi perra, tiene una larga y bonita historia a sus espaldas, que ya conté cuando cumplió un año , pero el tiempo ha pasado y sigue aquí a mi lado, dia a dia, con sus trastadas, sus cariños, sus manotazos, sus juegos..jejeje
Os dejo unas fotos de ella
Desde hace tiempo me habría gustado contaros esta historia, pero hoy ha cumplido un año de vivir con nosotros, y como es una fecha especial, allá voy:
Algo especial en mi vida pasó pocos días antes de mi cumpleaños, pero vamos a empezar desde cero, yo estaba ilusionadísima con tener un perro o perra, ya que me encantan los animales desde muy pequeña y los he tenido, pero veía que mis posibilidades de tener un perro no eran muchas.
Días antes de mi cumpleaños, que es el 2 de Febrero, se abre la puerta de mi casa y aparece una cachorrita, era una bola de pelo, marrón y muy juguetona, era adoptada porque desde siempre mi familia sabía que estaba en contra de la compra de animales en tiendas o particulares, habiendo miles de perros en refugios o perreras, sabiendo cual es su injusto final.
El debate sobre su nombre nos llevó días, bueno…les llevo al resto de mi familia días, porque yo desde el primer momento dije que se llamaría Amelie, como mi película favorita, al principio discrepaban un poco, pero ahora están encantados con ella y con su nombre.
En un principio, en el centro donde la adoptaron, les dijeron que era mezcla de pastor alemán con podenco, pero conforme ha ido creciendo, se parece muchísimo más a un “Pastor de Brie”.
Como desde un principio, se veía que iba a ser una raza grande, decidí llevarla a un centro de adiestramiento canino, porque no es lo mismo sacar a la calle a un Chihuahua que si te tira, a nada le corriges, que a un pastor de brie
así que obedece a ordenes y es, como se dice, “más buenazas que el pan”.
Así que aquí tenéis la historia de mi “chica guapa”, y uno de los mejores regalos de cumpleaños de mi vida.